Mesa de granja italiana del siglo XIX, realizada en madera maciza y con acabado lavado que realza su carácter. Firmada por su creador, combina historia, textura y funcionalidad, aportando un elegante aire sobrio y auténtico a cualquier espacio interior.
Las huellas del tiempo forman parte de su belleza.
La pieza se conserva en buen estado, habiendo resistido con elegancia el paso del tiempo. Como toda pieza antigua, puede presentar ligeras señales de uso, pátina o pequeñas irregularidades propias de su historia, rasgos que realzan su autenticidad y la convierten en un objeto único.
Medidas: 81 cm de alto x 200cm de ancho x 93 cm de fondo.