Elegante y sobria vajilla de loza esmaltada en blanco con doble hilo dorado en los bordes, del fabricante español Álvarez en los años 40/50.
Está compuesta por 12 platos hondos, 17 platos llanos, 12 platos de postre, 1 salsera, 1 sopera con tapa y plato debajo, 1 fuente honda cuadrada y 4 platos o fuentes de servicio de diferentes tamaños.
Precauciones: lavar a mano con agua tibia y jabón suave, usando esponja blanda; evitar lavavajillas, estropajos abrasivos y cambios bruscos de temperatura. Varios platos de postre tienen el esmalte oscurecido.
Las huellas del tiempo forman parte de su belleza.
La pieza se conserva en buen estado, habiendo resistido con elegancia el paso del tiempo. Como toda pieza antigua, puede presentar ligeras señales de uso, pátina o pequeñas irregularidades propias de su historia, rasgos que realzan su autenticidad y la convierten en un objeto único.