Espejo francés de cuerpo entero con marco dorado en pan de oro y luna original de principios del siglo XX.
Las huellas del tiempo forman parte de su belleza.
La pieza se conserva en buen estado, habiendo resistido con elegancia el paso del tiempo. Como toda pieza antigua, puede presentar ligeras señales de uso, pátina o pequeñas irregularidades propias de su historia, rasgos que realzan su autenticidad y la convierten en un objeto único.
Medidas: 160,5 cm de alto x 57,5 cm de ancho x 3 cm de fondo.