Espejo rectangular francés del siglo XIX, realizado en madera tallada y dorada al pan de oro. Su luna de origen tiene un espectacular efecto del paso del tiempo.
Las huellas del tiempo forman parte de su belleza.
La pieza se conserva en buen estado, habiendo resistido con elegancia el paso del tiempo. Como toda pieza antigua, puede presentar ligeras señales de uso, pátina o pequeñas irregularidades propias de su historia, rasgos que realzan su autenticidad y la convierten en un objeto único.
Medidas: 79,5 cm de alto x 63,5 cm de ancho x 5 cm de fondo.