Jarrón de cristal soplado, con una original silueta inspirada en una probeta. Su diseño, con base cónica, esfera central y cuello cilíndrico, refleja la estética escultural y minimalista propia del diseño europeo de finales del siglo XX.
Las huellas del tiempo forman parte de su belleza.
La pieza se conserva en buen estado, habiendo resistido con elegancia el paso del tiempo. Como toda pieza antigua, puede presentar ligeras señales de uso, pátina o pequeñas irregularidades propias de su historia, rasgos que realzan su autenticidad y la convierten en un objeto único.
Medidas: 58 cm de alto x 20 cm de diámetro.