Pareja de grandes cráteras ornamentales en hierro fundido de finales del s.XIX. Procedentes de Francia, presentan una espectacular pátina en tonos verdes y aturquesados y un impresionante acabado craquelado obtenido de forma natural a lo largo de décadas. Piezas de fuerte presencia que aportan aires de elegancia atemporal.
Inspiradas en los modelos de la Antigüedad clásica, este tipo de copas se utilizaba en jardines y terrazas de casas aristocrátias y burguesas, donde servían como maceteros o elementos escultóricos que organizaban los espacios exteriores.
Las huellas del tiempo forman parte de su belleza.
La pieza se conserva en buen estado, habiendo resistido con elegancia el paso del tiempo. Como toda pieza antigua, puede presentar ligeras señales de uso, pátina o pequeñas irregularidades propias de su historia, rasgos que realzan su autenticidad y la convierten en un objeto único.
Medidas: 34 cm de alto x 52 cm de diámetro.