Pareja de esculturas ornamentales de galgos en piedra reconstruida, de mediados del siglo XX. Estas elegantes figuras aportan un aire sofisticado y escultórico a entradas, jardines, terrazas o porches. Perfectas para realzar espacios exteriores con estilo y carácter.
Las huellas del tiempo forman parte de su belleza.
La pieza se conserva en buen estado, habiendo resistido con elegancia el paso del tiempo. Como toda pieza antigua, puede presentar ligeras señales de uso, pátina o pequeñas irregularidades propias de su historia, rasgos que realzan su autenticidad y la convierten en un objeto único.
Medidas: 80 cm de alto x 24,5 cm de ancho x 42,5 cm de fondo.